Cambiar la gota china por una sonrisa

Take a smile, by http://pumpkin—-soup.deviantart.com/

De repente decidió sonreír más. Sí, ya sé que dicho (escrito) así, parece una de esas frases que se lanzan al viento para atrapar al lector, para generar una expectativa que sea resuelta en algún momento del texto, pero no, no eso no va a suceder. No voy a decir ni quién, ni por qué, siquiera espero que alguno de vosotros lo adivine, solo aseguraré que sí, que hace poco decidió sonreír más y que hoy es feliz. Mucho más feliz.

Durante años creyó ciegamente que era necesario aplicar la vieja teoría de la Gota China (que no malaya) para conseguir sus objetivos. Y así vivía, así pasaba las horas, golpeando con una enfermiza insistencia la sien de los que tenía alrededor. Esperando que su proverbial dominio de las técnicas de manipulación siguiera surtiendo el efecto habitual. Hasta que, una mañana cualquiera, abrió los ojos y se dio cuenta que no era nadie, que no formaba parte de ningún círculo, que no contaba con apoyos, con defensores o  -simplemente- con amigos. Sí, los objetivos se iban cumpliendo, pero nada más. Nada más.

Y entonces decidió sonreír más.  Ser más amable, ayudar a lograr esos hitos que antes solo imponía, aportar sus conocimientos a los demás, dejar de buscar la medalla de oro, para ofrecerse como lo que es: una persona con la necesidad de sumar para tener éxito. Y, mira por dónde, ese día, el día que decidió hacer dar un paso adelante, creció para convertirse en un Gigante.

Ayer paseé con el mar a mi derecha. Mientras contemplaba esa infinita, inabastable e infinita, suma de gotas, pensé en cuánta gente había dejado de comprender lo importante de crecer juntos y abandonar las batallas individuales para pensar y actuar a lo grande. Pensé, también, en esos seres que siguen creyendo que por alzar la voz van a ser más respetados. Pensé en la fuerza de una ola, y en la que vendrá detrás, y en lo fácil que cualquiera de ellas puede engullir la más fuerte de las gotas, y recordé que no hay mejor camino que escuchar, aprender, y compartir; convertirse en agua, flotar… ser uno, ser muchos.

Al final, en mi quinta fusión no he dicho nada que no dijera en su día Bruce Lee, ¿verdad?

Xavi Gassó – phusions.com


Video: TitusProd – http://www.titusprod.xzn.hu/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s